LA ESCUELA NO GENERA LA VIOLENCIA, ES SU ESCENARIO. La mirada de SADOP sobre una problemática creciente
- Pizzini Argentina
- hace 8 horas
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Adriana Donzelli, Secretaria General de SADOP Provincia de Buenos Aires, reflexionó sobre la problemática de los retos virales que multiplican la violencia en las escuelas. Además, se refirió al papel que juegan los discursos de odio promovidos desde las autoridades nacionales, y la necesidad urgente de implementar políticas de cuidado.

La proliferación de los llamados retos virales entre los jóvenes es una práctica que no solo pone en peligro su integridad física, sino que interpela a toda la comunidad educativa. En este contexto, Adriana Donzelli, de SADOP Provincia, dialogó con Asuntos Docentes sobre este fenómeno, y cómo reproduce el marco de discursos de odio y espectacularización de la violencia que afecta a toda la sociedad.
Los retos virales como síntoma de la violencia social
Según explicó Donzelli, los retos virales y los casos de amenazas de hechos violentos en las escuelas que recientemente llevaron a la suspensión de las clases en algunos establecimientos, son un síntoma. Se trata de una manifestación de una sociedad atravesada por discursos de odio y una celebración de la violencia.
‘Estas problemáticas toman en algún punto a los jóvenes como protagonistas, pero en realidad son el emergente de una sociedad que viene, lamentablemente, sufriendo una exacerbación de la violencia. Una permanente instalación de discursos y de prácticas muy virulentas empujadas, en primer lugar, por el Presidente de la Nación, pero que tienen la réplica en muchos ámbitos’.
La legitimación de la violencia desde el poder es, en palabras de la gremialista, un agravante al problema de fondo. ‘Si las máximas autoridades legitiman, replicando o produciendo estos mensajes de odio, de violencia, es imposible pensar que esto no tenga alguna repercusión en otros ámbitos’. En este sentido, hizo énfasis en que la sociedad no puede seguir tolerando formas de comunicación y vínculo entre la población y quienes tienen las máximas responsabilidades.
‘Las escuelas deben ser espacios de diálogo, de construcción, de comunidad, de encuentro, de acompañamiento de los jóvenes’, alertó la entrevistada. Pero también reconoció que la escuela, y en particular los docentes, no pueden emprender estas tareas en aislamiento. ‘El principal planteo del SADOP es que esto es un problema que debemos abordar como comunidad’, dijo.



