CONFLICTOS EN EL AULA: PRÁCTICAS RESTAURATIVAS
- Pizzini Argentina
- hace 2 días
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Cómo abordar conflictos entre alumnos con prácticas restaurativas: círculos de diálogo, mediación entre pares y herramientas gratuitas. Reparar, no castigar.

Castigar no resuelve conflictos
Un alumno le dice algo hiriente a otro. El docente interviene: “Pedile perdón”. El alumno dice “perdón” sin convicción. El otro dice “está bien” sin creerlo. El docente sigue con la clase. El conflicto no se resolvió — se silenció.
Al día siguiente, el problema sigue. O empeora. El alumno que fue herido está resentido. El que hirió no entiende qué hizo mal. Y el docente siente que ya “se ocupó” del tema.
Esta secuencia se repite miles de veces en las escuelas. El problema no es la falta de sanciones — es que la sanción no repara nada. El castigo dice “esto está mal” pero no enseña qué hacer diferente. Pedir perdón sin entender el daño es un trámite, no una reparación. Y mandar al alumno a dirección traslada el problema — no lo resuelve.
Las prácticas restaurativas ofrecen otra lógica: en lugar de preguntar “¿quién tiene la culpa y qué castigo merece?”, preguntan “¿qué pasó, a quién afectó y qué se necesita para reparar?”
La teoría detrás de la práctica
Las prácticas restaurativas en educación se basan en la justicia restaurativa, un modelo originado en el sistema penal (Zehr, 2002) que luego fue adaptado al contexto escolar por Morrison (2007) y Wachtel (2013). La premisa es que los conflictos dañan relaciones, y las relaciones solo se reparan cuando las personas involucradas participan activamente en la solución.
Costello, Wachtel y Wachtel (2009) sistematizaron un continuo de prácticas que van desde lo informal (declaraciones afectivas en el momento) hasta lo formal (conferencias restaurativas con todos los afectados). Su hallazgo central: las escuelas que implementan prácticas restaurativas de forma consistente reducen significativamente las suspensiones, las expulsiones y la reincidencia de conflictos.
Jennings y Greenberg (2009) demostraron que la competencia socioemocional del docente es el factor más determinante del clima de aula. Un docente que modela la regulación emocional — que nombra lo que siente, que pide pausa cuando se frustra, que escucha antes de juzgar — enseña más sobre convivencia con su ejemplo que con cualquier programa formal.
Nota completa: https://clasesinteractivas.com/guias/conflictos-en-el-aula/







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